En esto pensad
«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.» Filipenses 4:8
Recuerdo que hace varios años atrás, un día observamos que en una maceta que teníamos en nuestro balcón había varias ramitas y después a los dos o tres días encontramos en esa maceta un huevito de paloma. Nosotros por lastima dejamos el huevito como estaba. Ocurrió que en esos días nos fuimos varias semanas a Argentina, y cuando regresamos, vimos que el pichoncito estaba creciendo, pero también descubrimos que nuestro balcón literalmente había sido tomado por varias palomas.
Hay un dicho que dice «Los pájaros pueden volar sobre tu cabeza pero no permitas que hagan nido en ella».
En la Biblia hay alrededor de 70 versículos que hablan de los pensamientos y el Señor sabe que constantemente vienen a nuestra cabeza distintos tipos de pensamientos, dudas, preocupaciones, recuerdos, tentaciones… y, generalmente no podemos controlarlos. Muchas veces nos turban, nos paralizan y hasta nos quitan el sueño.
Por eso es que el apóstol Pablo nos exhorta a que «llevemos cautivos todo pensamiento a la obediencia de Cristo». Día a día debemos filtrar nuestros pensamientos y descubrir si tenemos algunos que son recurrentes y que no les agradan a Dios. Entonces tenemos que rechazarlos en el nombre de Jesús y proponernos borrarlos totalmente.
Nos costó bastante trabajo recuperar nuestro balcón y desalojar a las palomas, no fue fácil pero después de hacer una limpieza profunda lo logramos. Y aprendimos que debemos chequear que en las macetas no aparezcan de un día para otro ningún tipo de ramitas que pudiesen ser un nido.
Pero no es suficiente sacar un mal pensamiento de nuestra mente, lo debemos reemplazar por uno bueno. Por eso Pablo es bien específico y claro en este sentido cuando nos dice que debemos pensar en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es de buen nombre, en todo lo que tenga alguna virtud, o en algo digno de alabanza. En otras palabras, debemos lograr tener la «mente de Cristo».
Oración: Señor Jesús, gracias por tu amor y fidelidad. Ayúdame a cuidar mi mente y mi corazón. Escudriña mis pensamientos y ayúdame a reconocer cuando aparezca algún tipo de temor, preocupación o tentación. Que ningún pensamiento contrario a tu voluntad encuentre un lugar donde hacer nido en mi corazón. Enséñame a pensar en lo verdadero, lo bueno, lo puro y lo que te agrada. Que mi mente sea un lugar donde habite tu Palabra y tu paz. Amén.
Autor: Jorge Augsburger